El legado de Lorenzo Varoli

Corredor. El 6 de abril de 1901 nació en Talca el piloto de automovilismo deportivo Lorenzo Varoli Guirardi. En su 111 cumpleaños un lustre recuerdo de este gran deportista maulino. En viernes Santo se recordó al intrépido corredor de autos.

El cielo festeja con rugidos de motores al gran Lorenzo Varoli Guirardi; famoso y recordado piloto de automovilismo deportivo nacido en Talca el 6 de abril de 1901, considerado el mejor en su especialidad, cuyas proezas, peripecias y triunfos lo convirtieron en un verdadero mito al volante, pues el delirio que se desataba en las carreteras durante las décadas de los cuarenta y cincuenta el piducano alcanzó todo su esplendor por aquellos años de caminos polvorientos y ritmos de tangos.
Sus triunfos lo llenaron de éxito, fama y popularidad, siendo bastamente cotizados en el ambiente automovilístico nacional.
Al pasar por la capital maulina, en el cruce de la Ruta 5 Sur con Avenida San Miguel, se aprecia un monolito de homenaje al intrépido corredor de autos “Crece Varoli”, quien realizó sus estudios en el Instituto Comercial de Talca, establecimiento más conocido como Insuco. Una vez que ingresó se dedicó a lo que sería la gran pasión de su vida, el deporte tuerca. Se casó con Ana Chartier, matromonio del cual nacieron dos varones y dos damas.
Varoli corrió en autos arreglados por él para este tipo de competencias automovilísticas, aunque no existían circuito o pistas especialmente diseñadas para carreras de autos, a nivel local se usaba el pavimento existente en plena carretera.
Se recuerda que Lorenzo Varoli le sobraba entereza, fuerza, corazón y mucho control de sí mismo. Todas estas características unidas a su recia personalidad, lo perfilaron como un líder deportivo que surge muy a lo lejos en nuestro país. Empero, para que fuese considerado un gran triunfador en la exigente disciplina, debió poseer un acabado conocimiento de mecánica general y de su propio vehículo.
La trayectoria de Varoli se remarca participaciones en la Vuelta de Argentina la que incluyó 14 provincias del vecino país en agosto de 1937, cumpliendo una lucida actuación.
Grandes logros conquistó Lorenzo Varoli en el automovilismo, siendo homenajeado por el pueblo talquino en el Fiscal el 5 de septiembre de 1937. Su excelente desempeño al volante de su máquina lo hicieron un campeón en 1948 y 1950 en un tramo de Arica-Santiago, considerada muy dura y complicada. También lideró la Nos-Constitución, batiendo el récord de velocidad de la época en 4 horas, 16 minutos y 27 segundos, superando al eximio corredor argentino Rosendo Hernández.

Ciudadano
Uno de los mejores recuerdos que Lorenzo Varoli tuvo en su ciudad natal fue la bienvenida embanderada y la municipalidad lo declaró “Ciudadano Distinguido y De-portista Predilecto”. Cuando su fama superó el ámbito sudamericano emprendió su mayor desafío, correr el circuito internacional Buenos Aires-Caracas, considerada como la más exigente de todas las que se corrían en esta región del mundo. Varoli ocupó el primer lugar desde el inicio de la carrera, pero su coche habría sido saboteado en un tramo de Perú debiendo abandonar la competencia.
También se dice que Varoli fue un autodidacta en la parte mecánica, destacando desde muy joven en el automovilismo deportivo, por lo cual permanentemente fue invitado a diversos circuitos carreteros en Chile y el extranjero. La gente lo quería en demasía porque además tenía mucho temple y deseos de superar los imprevistos, ya sea bajo la lluvia torrencial o en medio de un lodo infernal.  Pero ni el cuerpo más inhiesto puede resistir el paso del tiempo y un día debió dejar su gran pasión. Buscó remediar una afección al corazón radicándose en la apacible Constitución que contribuyó a mejorar la plaza principal de la Perla del Maule.
El pueblo talquino se paralizó cuando supo de su deceso aquella madrugada del 5 de septiembre de 1960 (5 horas), a la edad de 59 años, a consecuencia de un malogrado infarto al corazón. El duelo se extendió al deporte nacional en general.
Sus funerales fueron multitudinarios. Un mar humano caminó por las calles talquinas con destino a la que sería su última morada en su tierra natal. Esa tarde en el campo santo, el intrépido Lorenzo Varoli hizo rugir su máquina con destino a la eternidad.

Be Sociable, Share!
Archivado bajo: Deporte,Deportes,Principal |
This movie requires Flash Player 9