“Si Rafael Villena cree en su corazón que no se le ha hecho justicia, tiene la posibilidad de realizar un juicio canónico”

Proceso.  El prelado enfatizó que lo ideal en este caso es que haya un juicio justo para las dos partes, tanto para el que denuncia como para el denunciado al término del cual se declare la culpabilidad o inocencia del involucrado.

 Talca.- En una extensa y concurrida conferencia de prensa efectuada en la mañana de ayer en dependencias de la Diócesis de Talca, el Obispo Horacio Valenzuela, entregó nuevos antecedentes sobre el caso del renunciado sacerdote Rafael Villena, quien, en un hecho que ha causado impacto, conmoción e incredulidad en la comunidad católica de Talca y Curicó, dejó abruptamente la curia tras ser denunciado por un presunto caso de abuso sexual y de poder.

En la oportunidad el prelado, quien estuvo acompañado por el Vicario General de la Diócesis, Padre Mario Molina y la encargada de la Comisión de Abusos del Obispado, Silvana Manríquez, leyó primero una declaración pública de 11 puntos y posteriormente respondió consultas periodísticas.

Declaración pública

El comunicado comienza detallando que “el 27 de septiembre de 2015, el sacerdote encargado de recepcionar este tipo de denuncias, recibió una acusación escrita de 17 páginas, en contra de Rafael Villena Roco de parte de un adulto, que declara ser víctima de abuso de autoridad y abusos sexuales por un largo período de tiempo”.

Luego añade: “El Obispo de Talca, siguiendo las normas que la Iglesia tiene y por las cuales todos debemos regirnos, abrió una Investigación Previa, cuya finalidad es ‘acreditar la verosimilitud de la noticia sobre un delito en cuanto a los hechos y sus circunstancias, así como la eventual imputabilidad del denunciado (CIC c. 1717)’.”

Prosigue indicando que “el sacerdote Investigador, después de recibir las declaraciones de la víctima y del acusado, quien conoce la identidad del denunciante, recomendó de que, en un  tiempo breve, se realizara el Juicio Canónico, todo ello en base a los antecedentes recopilados en la investigación canónica, cuyo contenido está sujeto a la reserva propia de estos procedimientos, en la que aparece con toda evidencia la verosimilitud de los hechos denunciados”.

“Con todo lo anterior –agrega la declaración-, el Investigador informó, como lo ordena el Derecho Canónico, de la verosimilitud de la acusación, es decir que ésta era seria y que había antecedentes fundados para comenzar un Juicio Canónico. (Real Academia Española: “Verosimilitud: creíble por no ofrecer carácter alguno de falsedad”)”.

Seguidamente enfatiza: “Conforme a las normas del Derecho, el Obispo de Talca debió comenzar el Juicio Canónico, radicándolo fuera de la diócesis, nombrando el Tribunal Eclesiástico y demás integrantes que el derecho indica, todas altamente competentes en estas materias, para que conocieran los hechos denunciados y se pronunciaran sobre la gravedad de ellos”.

Del mismo modo explica que “Entretanto, el abogado defensor de Rafael Villena R., hizo una propuesta de solución extra judicial que, al ser analizada por dos abogados canonistas, resultó inaceptable, porque no consideraban la extrema gravedad de los hechos denunciados, porque afectaba la trasparencia de un debido proceso y, especialmente, porque no aseguraba justicia para la víctima. Esa propuesta recibida y la respuesta a ella, se encuentran en el expediente”.

“Cuando iban a ser firmados los decretos que dan inicio al Juicio Canónico –precisa el texto-, Rafael Villena R. comunicó al Obispo de Talca su decisión de abandonar el ministerio sacerdotal, antes que comenzara el juicio, en el que, si lo solicita, tiene la posibilidad de defenderse de la acusación. En estas circunstancias, se iniciará muy prontamente la Instrucción del Proceso de Dispensa de las Obligaciones Sacerdotales para luego enviar las Actas a la Santa Sede”.

“Los dichos graves y ofensas personales en contra del Obispo de Talca que ha publicado Rafael Villena R., son muy lamentables, no contribuyen a esclarecer la verdad de los hechos denunciados, ni a encontrar la ansiada justicia, y desvían el foco de atención sobre esta acusación de abusos”, puntualiza la declaración en sus puntos medulares.

Juicio canónico

Respondiendo preguntas de los periodistas, el Obispo Valenzuela insistió en que la mejor manera de esclarecer los hechos denunciados es a través de un procedimiento judicial en los tribunales eclesiásticos.

“Si Rafael Villena cree en su corazón que no se le ha hecho justicia, que ha sido hostigado, difamado o presionado, tiene la posibilidad de hacer un juicio canónico y lo abrimos inmediatamente. A mi me gustaría que haya un juicio, aunque va a ser un  proceso muy doloroso porque van a salir muchas cosas dolorosas a la palestra, porque así toda la gente va a quedar más tranquila porque él va a poder defenderse, exponer sus razones y decir todas las cosas que hoy están en el ambiente, que han hecho mucho daño porque deforman la verdad”, sostuvo el prelado.

Del mismo modo el Obispo de Talca enfatizó que se hizo pública la renuncia de Rafael Villena debido a que cuando un sacerdote deja el ministerio eso tiene un efecto público, porque sale de su parroquia y abandona las responsabilidades que tiene para con su comunidad.

“Ahora en este caso puntual ha habido muchos rumores circulando, porque las personas que conocen a la víctima, familiares de esa persona, comentan ya que estas cosas no están guardadas ni escondidas, sino que surgen comentarios. Entonces me pareció a mí que lo mejor era decir lo que pasó respecto de la denuncia formulada contra Rafael Villena; que esta entró por el camino normal que tiene la Diócesis para establecer si tenía verosimilitud y que luego de ello recién se iba a iniciar un proceso para determinar si lo denunciado es o no verdad. Todo eso tiene un efecto público, de manera que había que comunicarlo públicamente. Entiendo que ha sido algo que ha causado mucho dolor porque él (Villena) es una persona muy conocida y muy querida porque ha hecho mucho bien. El hecho que haya tenido esta situación dura en su vida no quita para nada que ha hecho mucho bien a mucha gente en su ministerio sacerdotal y por lo tanto para nosotros también ha sido doloroso tener que comunicar esta situación. Entonces, vuelvo a insistir, aquí lo ideal es que haya un juicio justo para las dos partes, tanto para el que denuncia como para el denunciado y ese juicio es el que declara la culpabilidad o inocencia. Antes la persona denunciada es inocente. Ahora el tema de la exposición pública a través de los medios no la manejo yo”, puntualizó el Obispo Valenzuela.

Be Sociable, Share!
Archivado bajo: Principal,Región,Talca |
This movie requires Flash Player 9